Los niños y las niñas no ven las diferencias que nosotros, los adultos, vemos en otras personas. En este vídeo los protagonistas no destacan aquellas dificultades o discapacidades funcionales que tienen sus amigos y amigas, sino que comentan las diferencias en relación a aspectos que nos hacen felices. Los adultos tenemos que aprender mucho de la infancia, ellos nos hacen reflexionar sobre qué es lo realmente imporante en la vida y la escuela, me refiero especialmente a los docentes y a otros agentes educativos, debe también aprender de su alumnado que no etiqueta a nadie ni genera diferencia, a no ser que seamos los educadores quienes lo hagamos.
Es un vídeo excelente para hacernos reflexionar y valorar que los verdaderos aprendizajes no se aprenden en los libros de textos, sino en el día a día, en el contacto con los demás, es ahí donde se normaliza y se acepta las diferencias hasta normalizarlas.
La amistad nos enriquece como personas, tanto a nivel intrapersonal como interpersonal.